Inicio Contacto Enlaces

Primavera en la dorada comarca

por Günter Eich
Trad. de Vera Zeller
 

En casa se quemaron ropa y zapatos,
Nibelungos y Fausto.
Observo el vuelo de los mosquitos,
Con ojos febriles, apático y piojento.

Días entre la maraña de alambre de púas,
Sueño bajo el haz de reflectores.
En las axilas y en el sexo
Alimento asco y martirio.

En sombrío silencio se sume el campamento.
Mi propio suspiro no llega a oído alguno.
Como saludo del mundo aun nos alcanza
El olor a letrina y cloro.

Indiferente a todo
Subsiste la perfección del mundo.
El gélido aliento de Dios sopla
Sobre la tienda de prisioneros.



 

Daheim verbrannten Kleider und Schuh,
Nibelungen und Faust.
Ich schaue dem Flug der Mosquitos zu,
mit fiebrigen Augen, stumpf und verlaust.

Die Tage im Stacheldrahtgeflecht,
Schlaf unterm Scheinwerferstrahl.
An Achselhöle und Geschlecht
Nähre ich Ekel und Qual.

In trüber Stille das Lager versinkt.
Mein eigener Seufzer füllt kein Ohr.
Als Gruss der Welt noch herüberdringt
der Geruch von Latrine und Chlor.

Ungerührt von allem besteht
die Vollkommenheit der Welt.
Gottes eisiger Odem weht
übers Gefangenenzelt.


En Revista Ofeo, n° 19-20.

 


 
 
Todas las ediciones