Este es nuestro homenaje rutilante a la obra y persona de Pablo de Rokha (1894 – 1968), tal vez el más avasallador de los poetas chilenos, revolucionario y vidente, noble e inquieto obrero de la palabra. Recogimos aquí los restos de su tormenta, las instantáneas de quienes lo sobrevivieron, las impresiones vivas de sus versos, lo que perdura de su grito incalculable a cincuenta años de su suicidio terrible. Autor de Los Gemidos (1922), La escritura de Raimundo Contreras (1929), Morfología del Espanto (1942), Canto al macho anciano y La epopeya de las comidas y bebidas de Chile (ambas en 1965), ganó el Premio Nacional de Literatura en 1965 dejando tras de sí una de las escrituras más rupturistas, inabarcables y subversivas del siglo pasado, digno contendor de Vicente Huidobro y Pablo Neruda en el panorama de esos años crudos.